Choquequirao, camino de incas y aventureros
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A pie de Cachora a Choquequirao —bajando al Apurímac y subiendo a Marampata—, la ciudad inca de los andenes y las llamas de piedra, y una ruta nueva por Pinchaunuyoc, Maizal y Yanama hasta Santa Teresa, su tirolesa y las termas de Cocalmayo.
Recorre 2 departamentos: Cusco, Apurímac. Se sale desde Cusco. Temporada 2016.
Una ciudad que los incas construyeron en las montañas, a la que solo se llega caminando: Choquequirao, en lo alto del cañón del Apurímac, entre la sierra y la ceja de selva. La ruta clásica desde Cachora es de 31 km —dos días de ida y dos de vuelta—; arriba no venden nada, todo va en la mochila o en las mulas.
El programa hace la ida clásica y vuelve por una ruta nueva hacia Machu Picchu: de Choquequirao a Pinchaunuyoc, el río Blanco, Maizal, el abra San Juan, Yanama y, en carro, Santa Teresa. En total, más de una semana de viaje.
La ruta, parada por parada
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Cachora
Cómo llegar: desde Cusco · 4 h · Al norte por Anta y Limatambo, cruzando el río Apurímac por el puente Cunyac y subiendo por Curahuasi.

El viejo pisonay de la plaza de Cachora El pueblo de donde parten los viajes a Choquequirao, a 2,900 m, con vista a la cordillera de Vilcabamba y su nevado Padreyoc, y un viejo pisonay que ve llegar a los viajeros. Está a dos horas de Abancay.
- Qué hacer: contratar arrieros y mulas, alquilar carpas, comprar en sus bodegas y dormir aquí para salir al día siguiente; aunque la mayoría viene con agencias del Cusco.
- Dato del programa: la caminata empieza a 10 km del pueblo, en Capuliyoc, donde termina la carretera; desde el abra se ve, al frente, el lado del Cusco donde se esconde Choquequirao. Lonely Planet eligió esta región como la mejor del mundo para viajar en 2017.
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Playa Rosalina
Cómo llegar: desde Cachora · Desde Capuliyoc, un interminable zigzag de bajada hasta el río Apurímac, pasando por Chiquisca.

Los módulos del campamento de Playa Rosalina El campamento a orillas del Apurímac, con módulos de duchas del parque arqueológico de Choquequirao y un encargado del Ministerio de Cultura.
- Qué ver: en la bajada, el valle seco del cañón, orquídeas, parches de bosque y bromelias, alimento favorito del oso de anteojos: el camino pasa por un área de conservación regional.
- Dato del programa: en Chiquisca una casita ofrece servicios básicos y algo de comer; hace un calor tremendo, hay que hidratarse. Advertían de los zancudos en Rosalina, pero el equipo pasó piola.
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La subida a Marampata
Marampata
Cómo llegar: desde Playa Rosalina · entre 5 y 7 h · Cruzando el puente colgante sobre el Apurímac y subiendo una pendiente muy pronunciada, pasando por Santa Rosa Baja y Santa Rosa Alta.

El puesto de control del parque arqueológico La entrada a Choquequirao, a 2,918 m, tras una de las subidas más duras del país. Hay casas hospedaje, camping y lugares para comer; sus familias, que antes vivían de la chacra, hoy viven del turismo.
- Qué ver: desde aquí ya se ve Choquequirao, en una saliente de la montaña al borde de los precipicios, a hora y media.
- Qué hacer: acampar en Santa Rosa o en Marampata; para las partes difíciles se pueden contratar caballos. Llevar ropa de recambio, gorro, lentes de sol, bloqueador, repelente y bastones.
- Dato del programa: en el puesto de control se pagan 55 soles, estudiantes 35. Los vecinos piden que, si se construye el teleférico proyectado, el nuevo circuito no los deje fuera.
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Choquequirao
Cómo llegar: desde Marampata · 1 h 30 min · El campamento para visitantes está a 20 minutos del sitio.

Las llamas de piedra en los andenes de Choquequirao Una ciudad inca a casi 3,000 m, en la parte más alta del cañón del Apurímac, que quizá construyó Pachacútec o su hijo Túpac Yupanqui y a la que los conquistadores nunca llegaron. Su nombre podría significar pico o diente metálico, por la montaña que la resguarda. Con Vitcos y Espíritu Pampa, fue uno de los lugares de los últimos incas de Vilcabamba.
- Qué ver: la plaza principal en el sector bajo (urin) con las kallancas y el muro de portadas trapezoidales; el ushnu, desde donde se domina la ciudad; el sector alto (hanan), la casa de los sacerdotes, el acueducto y los talleres; dos sectores de andenes a minutos de la zona urbana —en uno solo hay más de 400—, con la casa de la caída del agua; y al oeste, a 15 minutos de la plaza, el sector de las llamas: 24 llamas de piedra tipo cuarzo enchapadas en los andenes, coronadas por una serpiente.
- Dato del programa: solo se ha liberado alrededor del 30 %; el parque arqueológico tiene 108,000 hectáreas, y lo visible se conoce en uno o dos días.
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Pinchaunuyoc, el río Blanco y Maizal
Pinchaunuyoc
Cómo llegar: desde Choquequirao · un par de horas · Rumbo noroeste, bajando.

Camino de bajada hacia el río Blanco La despedida del mundo inca: Pinchaunuyoc, otro conjunto de andenes que parece una ciudad. Desde ahí se baja al río Blanco, de agua helada y limpia, y se sube a Maizal.
- Qué hacer: acampar en Maizal, en zonas que los pobladores habilitan y alquilan.
- Dato del programa: la subida a Maizal es agotadora y, como el circuito aún es poco usado, el camino necesita mantenimiento.
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Yanama
Pueblo de Yanama (La Convención)
Cómo llegar: desde Pinchaunuyoc · unas 5 h · Pasando el abra San Juan, a 4,150 m, y bajando hacia el este.

Una tejedora de Yanama Un pueblo donde los caminantes pueden dormir, con servicios básicos y tejedoras expertas que ofrecen trabajos con tintes naturales y lana de sus ovejas.
- Dato del programa: la ruta de Choquequirao por Pinchaunuyoc, Maizal y Yanama hasta Santa Teresa se promueve como una nueva vía de acceso a Machu Picchu, que sume a los pueblos del camino.
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Santa Teresa
Cómo llegar: desde Pueblo de Yanama (La Convención) · 3 h

La tirolesa de Santa Teresa Un pueblo de La Convención a 1,600 m que es como un puerto: llegan los que vienen del Salkantay, los que bajan del abra Málaga en bicicleta, los del canotaje y los que vienen del Cusco, por estar muy cerca de Aguas Calientes y Machu Picchu. Fue una gran hacienda; con la reforma agraria pasó a sus trabajadores, y hoy produce un café de reconocida calidad.
- Qué hacer: volar sobre el valle en una tirolesa de cuatro kilómetros en cinco tramos; y bañarse en las termas de Cocalmayo, a cinco minutos, a orillas del Vilcanota.
- Qué probar: comida peruana y fusión, café y un pisco sour.