Caprichos frente al mar
Borrador generado a partir de la transcripción del episodio; aún sin revisar por una persona.
Cuatro joyas del litoral peruano: la isla Foca (Piura), la isla Blanca de Chimbote, la reserva de San Fernando (Ica) y la caleta San José en Camaná.
Recorre 4 departamentos: Piura, Áncash, Ica, Arequipa. Se sale desde Lima.
Un programa especial (reedición) que Manolo presenta navegando frente al Callao y que recorre, de norte a sur, cuatro sitios llenos de belleza y de vida en el litoral: la isla Foca, frente a la caleta La Islilla, cerca de Paita; la isla Blanca, frente a Chimbote; la Reserva Nacional San Fernando, en Marcona; y la caleta San José, en la costa de Camaná, a la que solo se llega navegando.
Son cuatro viajes por separado, unidos por el mar: lobos marinos, aves guaneras y lugares donde el turismo responsable puede ir de la mano con la pesca.
4 destinos independientes
Este episodio no es un solo viaje: son 4 salidas distintas, cada una con su propio punto de partida.
Destino 1 de 4 — desde Paita
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La Islilla, caleta de balsillas
Caleta La Islilla
Cómo llegar: desde Paita · 25 min

Balsillas y botes en la caleta La Islilla Pequeño pueblo de pescadores a 25 minutos al sur de Paita, frente a la isla Foca. El programa empieza aquí por dos motivos para querer y cuidar el mar: sus balsillas y la isla.
- Qué ver: las balsillas de troncos con las que pescan cientos de pescadores, una pesca tradicional que no depreda.
- Qué hacer: embarcarse hacia la isla Foca, abierta a turistas responsables.
- Dato del programa: un vecino de La Islilla quiere sumar el turismo como complemento de la pesca: hospedajes, restaurantes, guías, artesanía y transporte para dar trabajo a su gente.
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Isla Foca
Cómo llegar: desde Caleta La Islilla · Visitar con responsabilidad, sin molestar ni impactar a sus moradores.

Donde la isla Foca se parte en dos Isla guanera, maravillosa pero aún poco conocida, frente a La Islilla. Según el programa, está incluida en la que vendría a ser la primera área marina protegida por el Estado, y por aquí se juntan las corrientes de Humboldt y Ecuatorial.
- Qué ver: cientos de aves —pelícanos, guanayes, fragatas, gaviotas y piqueros de patas azules— que duermen y se reproducen en la isla; en los acantilados de los extremos norte y sur, colonias de lobos marinos.
- Qué hacer: snorkel donde la isla se parte en dos y el mar forma una piscina natural de agua turquesa de menos de 2 m de profundidad; no hace falta un gran equipo.
- Dato del programa: la recorrieron con la ONG Naturaleza y Cultura Internacional, una de las instituciones detrás de la creación de la reserva marina. Junto a los arrecifes de Punta Sal, el banco de Máncora y las aguas entre Cabo Blanco y El Ñuro, el programa la llama un patrimonio para cuidar y aprovechar sabiamente.
Destino 2 de 4
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Chimbote
Cómo llegar: El programa no muestra el viaje hasta Chimbote.

Botes en la bahía de Chimbote y la isla Blanca Puerto de Áncash que, antes de convertirse en la ciudad pesquera que hoy se conoce, fue un balneario con un lujoso hotel de turistas. El programa vino por la isla Blanca, que se ve justo frente a su costa.
- Qué ver: la bahía y la isla Blanca desde el mirador del cerro de la Juventud; las embarcaciones del puerto.
- Qué probar: en el restaurante Calingo, la causa chimbotana, con yuca y caballa seca salada, envuelta en panca; y el jugoso chimbotano, de chita macerada en chicha de jora.
- Dato del programa: Estados Unidos impulsó el desarrollo de Chimbote en los años 40 pensando en una posible base militar durante la guerra mundial, y en la guerra con Chile la expedición Lynch devastó su costa. La causa chimbotana es lo que se come aquí al ir al estadio a ver al José Gálvez.
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Isla Blanca, la bella durmiente de Chimbote
Isla Blanca
Cómo llegar: desde Chimbote · Desde el puerto de Chimbote, con un recorrido previo por la bahía. El programa fue con Tour Adventure, que hace turismo familiar en la bahía.

Roquedales de la isla Blanca desde el mar La "bella durmiente de Chimbote": una isla de 3 km de largo a solo minutos de la ciudad, en la que se puede caminar a sus anchas. Un circuito muy recomendable según el programa.
- Qué hacer: subir por sus laderas pedregosas hasta lo más alto; pasar el día o acampar en una de sus ensenadas.
- Qué ver: desde arriba, el panorama de la bahía y de la ciudad, con las bolicheras llegando cargadas de pescado; algunas aves guaneras.
- Dato del programa: se llama Blanca porque hace menos de 100 años había tanto guano que el blanco lo marcaba todo. Desde el boom pesquero la gente compite con las aves por la anchoveta, y hoy su población es ínfima comparada con la de los años 40 y 50.
Destino 3 de 4 — desde San Juan de Marcona
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Reserva Nacional San Fernando
Cómo llegar: desde San Juan de Marcona · 1 h · Ruta usual: Nasca, luego Marcona y de ahí una hora en camioneta, hacia el norte, por un desierto solitario: con un chofer que conozca la zona y en 4x4. Puesto de control del SERNANP a la entrada.

Arco de roca en la costa de San Fernando El lugar donde el desierto de Ica se encuentra con el mar, uno de los sitios más espectaculares del Perú según el programa. Su corazón es una ensenada entre dos puntas rocosas, Gallinazo y San Fernando, dentro de 154,000 hectáreas con desierto, lomas, estuarios, bosques secos, tillandsias, borde costero y mar.
- Qué ver: una gran colonia de lobos marinos; zarcillos, chuitas, gaviotas y pingüinos; y cóndores andinos, que bajan a la bahía a alimentarse de la placenta y de los lobos muertos en la época de reproducción.
- Qué hacer: caminar por los acantilados; acampar donde indique la gente del SERNANP, o dormir en el albergue frente a la bahía.
- Dato del programa: a diferencia de Punta San Juan, San Fernando está abierta al turismo. Aquí no hay tiendas ni teléfono. Al equipo le dijeron que a las 4 de la tarde empezaba el espectáculo de los cóndores, y aparecieron. Manolo, en su cuarta visita, dice que lo mejor es quedarse a dormir.
Destino 4 de 4 — desde Camaná
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Caleta de Quilca
Quilca
Cómo llegar: desde Camaná · 40 min

Botes y desembarcadero de la caleta de Quilca Caleta a 40 minutos de Camaná, en el litoral de Arequipa, desde donde el programa zarpó hacia la caleta San José.
- Qué hacer: salir en bote por la bocana, donde golpea la ola y se mueve un poco, hasta la boca del río, ya completamente tranquila.
- Dato del programa: según los anfitriones, por aquí entraba el Huáscar.
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Caleta San José
Cómo llegar: desde Quilca · 2 h · Solo se llega navegando. El programa fue en el yate El Peregrino, hacia el sur desde Quilca.

La ensenada y el albergue de San José Una ensenada solitaria en la costa de Camaná, a la que solo se llega navegando, con un albergue para desconectarse del mundo. Gonzalo y Mauricio, los dueños, pusieron aquí su primera piedra hace más de 12 años y tienen la playa y sus alrededores en concesión.
- Qué hacer: pescar, bucear, navegar en bote o en kayak y nadar; o solo mirar el mar desde las cabañas. Gonzalo propone una caminata de hora y media a dos horas: la playa La Francesa (a 15 minutos, donde solo llegan los que caminan), la pampa del Ancla y Ancumpita, un corte en la costa por donde entra el mar "como una fantasía".
- Qué probar: la bienvenida del albergue: conchitas en ceviche y a la parmesana, tempura de langostinos, brochetas de pescado y causitas de pulpo; y la parrilla marina de la última noche.
- Dato del programa: aquí no hay relojes, celulares ni tours con horas fijas. La pampa del Ancla se cubrió de ceniza hacia 1600, cuando erupcionó el volcán Huaynaputina, y debe su nombre a un ancla de la época en que la zona era de piratas y bucaneros; por ahí se encuentran balas de mosquetón.
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Isla Hornillos
Cómo llegar: desde Caleta San José · En yate, pasando por las playas La Guata y Honoratos.

Lobos marinos en la isla Hornillos Una formación que un día se desprendió de la costa y que forma parte de la Reserva Nacional Sistema de Islas, Islotes y Puntas Guaneras: con su colonia de lobos marinos, un lugar de gran valor biológico.
- Qué hacer: en la isla no se puede bajar, pero en kayak se puede compartir con los lobos.
- Dato del programa: que a San José se llegue navegando es lo que la ha mantenido a salvo, sin contaminación de ningún tipo.