Destinos desiertos
Borrador generado a partir de la transcripción del episodio; aún sin revisar por una persona.
Capítulo especial con la arena como hilo conductor: las salinas y la zona reservada Illescas en Piura, Huacachina, el sendero del inca en Camaná, la ruta de Huanchaco a Chiquitoy y los geoglifos y petroglifos de Palpa.
Recorre 4 departamentos: Piura, Ica, Arequipa, La Libertad. Se sale desde Lima.
La costa peruana es casi un gran desierto, y este capítulo especial tiene la arena como factor común para mostrar que el desierto puede estar lleno de sorpresas.
Son viajes por separado: las salinas y la zona reservada Illescas, en Sechura (Piura); el oasis de Huacachina (Ica); el sendero del inca y el cerro Mil Hojas, en Camaná (Arequipa); la caminata de Huanchaco a Chiquitoy por el cerro Campana (La Libertad); y los geoglifos y petroglifos de Palpa (Ica).
6 destinos independientes
Este episodio no es un solo viaje: son 6 salidas distintas, cada una con su propio punto de partida.
Destino 1 de 6 — desde Sechura
-
Salinas de Sechura, el punto más bajo del Perú
Salinas de Sechura
Cómo llegar: desde Sechura · Desde Sechura hacia el sur, algo más de 50 km; el suelo se vuelve blanco al entrar a la mina de sal.

Obreros sacando sal en las salinas de Sechura Una mina de sal de unas 10,000 hectáreas en la provincia de Sechura, propiedad de la comunidad campesina San Martín de Sechura, en el punto más bajo del territorio: unos 25 m bajo el nivel del mar.
- Qué ver: una interminable costra de sal y las cuadrillas que la extraen a diario para sal de mesa, muy protegidas del brillo y la radiación del sol.
- Qué hacer: caminar sobre la sal.
- Dato del programa: las salinas se formaron con las inundaciones del fenómeno de El Niño: el agua se empozó, se secó y quedó la sal. Según un comunero, cuanto más le sacan, más sal cuaja. De la sal viene la palabra salario: en la antigüedad se usaba como forma de pago.
-
Zona reservada Illescas
Cómo llegar: desde Salinas de Sechura · Hacia el oeste, en camioneta, hasta el puesto de control del SERNANP; desde allí, paralelo a la costa y siempre hacia el norte, a veces por caminos casi inexistentes, solo arena.

La costa de Illescas en Punta La Lobería Un enorme macizo montañoso de decenas de kilómetros frente al Pacífico, rodeado por el desierto de Sechura. La zona reservada tiene 37,000 hectáreas y, según el programa, se trabaja para que sea declarada reserva nacional.
- Qué ver: algarrobos, cuyas raíces se meten 50 y hasta 70 m en la tierra; playas conocidas por pocos, como Nacupio, Punta Nac, La Negra y Punta Tur, con peñas perfectas para pescar; cóndores andinos que anidan en las partes altas del macizo; un manantial en una quebrada, "como un pequeño oasis"; y en Punta La Lobería, una gran colonia de lobos marinos y pingüinos.
- Qué hacer: recorrer la costa con un guardaparque y acampar frente al mar; el equipo se guareció bajo un gran algarrobo que crece como una cueva.
- Dato del programa: para el desierto, lleva bloqueador, agua, mapa, GPS, cuchilla, lentes de sol y algo de abrigo por si te agarra la noche. A los lobos se acercaron en silencio con un guardaparque: máximo una foto, y de lejos. Los cóndores bajan a la costa a alimentarse de lobos, pingüinos o tortugas muertos.
Destino 2 de 6 — desde Ica
-
Huacachina, el oasis
Oasis de Huacachina
Cómo llegar: desde Ica · 5 min · Desde la ciudad de Ica; desde Lima, menos de 5 h.

La laguna de Huacachina, palmeras y dunas Una laguna en medio del desierto, a solo 5 minutos de la ciudad de Ica, que se puso de moda en los años 30 del siglo pasado; de entonces son algunos hoteles y su malecón. El programa la presenta como uno de los pocos oasis vivos del mundo.
- Qué ver: el hotel Salvatierra, con murales que el pintor iqueño Sérvulo Gutiérrez hizo en las paredes del bar, incluso con ceniza de cigarrillo y lápiz labial; y el Mossone, casona republicana frente a la laguna que por dentro parece un monasterio.
- Qué hacer: carros tubulares por las dunas, con muchos operadores; y sandboard, con instructores y dunas para todos.
- Qué probar: el ceviche de espárragos.
- Dato del programa: Ica llegó a tener siete lagunas; hoy solo queda esta, que también se está quedando sin agua. No hace falta mucha plata ni una época del año para venir. La base del equipo fue el hotel El Huacachinero. Pregunten por la leyenda de la sirena de la laguna.
Destino 3 de 6 — desde Camaná
-
Sendero del inca y cerro Mil Hojas (Camaná)
Cerro Mil Hojas (sendero del inca, Camaná)
Cómo llegar: desde Camaná · El sendero parte del anexo El Puente, casi a un lado del río, y sube por el cerro Mil Hojas.

Las capas del cerro Mil Hojas Camaná, adonde mucha gente de Arequipa va en verano por sus playas, tiene un circuito interesantísimo: el sendero del inca, que según cuentan sería un camino de los antiguos pobladores entre las partes altas y el mar.
- Qué ver: el cerro Mil Hojas, cientos de capas de tierra y piedra formadas por la naturaleza y el viento durante miles de años; centenarios entierros expuestos entre la piedra y la arcilla; el "túnel del tiempo", parte de un proyecto de irrigación abandonado; y, al final, el mejor mirador de Camaná, con su campiña y sus arrozales.
- Qué probar: los frejoles del restaurante de Robert, en lo alto del mirador.
- Dato del programa: dicen que por aquí hubo una ciudad preinca, la antigua Camaná, y que al túnel se le atribuye una energía que revitaliza a quien lo cruza. Lleva agua y bloqueador: el desierto recalienta.
Guía para visitar Cerro Mil Hojas (sendero del inca, Camaná)
Destino 4 de 6 — desde Huanchaco
-
De Huanchaco a Chiquitoy por el cerro Campana
Chiquitoy
Cómo llegar: desde Huanchaco · Más de 5 h · Se parte del tablazo, a unos minutos de Huanchaco, rumbo al cerro Campana, y se baja por una quebrada seca hasta el pueblo de Chiquitoy. Llevar bloqueador, zapatos altos, agua y brújula o GPS.

Caballos de paso en Chiquitoy Una caminata por los alrededores del cerro Campana, un apu, hasta Chiquitoy, un pueblo que fue hacienda azucarera. Une Huanchaco y Chiquitoy por un camino de antiguos caminantes moche, que el grupo bautizó como "la ruta del cholo terco".
- Qué ver: las tillandsias, plantas sin raíces que absorben la humedad por las hojas y que suelen colonizar restos arqueológicos; enormes dibujos de figuras humanas en una danza ritual; unas rocas donde habría existido un altar; la Huaca Colorada, perfectamente conservada; y, más allá de los cañaverales, las ruinas de una ciudadela chimú "tan o más espectacular que Chan Chan".
- Qué hacer: recorrer Chiquitoy a caballo, guiados por un chalán: el pueblo conserva la tradición del caballo de paso y ha ganado medallas en campeonatos nacionales.
- Dato del programa: entre agosto y octubre las lomas del cerro Campana se ponen verdes; son un ecosistema único de Trujillo.
Destino 5 de 6 — desde Palpa
-
Geoglifos de Palpa: el ser oculado
Geoglifos de Palpa (ser oculado)
Cómo llegar: desde Palpa · 10 min al sur de Palpa

El ser oculado y su corte en la ladera Figuras enormes dibujadas en la ladera de una loma, a 10 minutos al sur de Palpa. El arqueólogo Johnny Isla explica que todo este desierto está lleno de figuras, el lenguaje ideográfico de cuando no había escritura.
- Qué ver: el "ser oculado", la divinidad principal de la cultura Paracas en sus fases tardías, rodeado de su corte.
- Qué probar: en el valle del río Palpa, ciruelas recién sacadas del árbol en la chacra de una familia.
- Dato del programa: en Ica primero estuvieron los paracas y luego los nascas. Hacer geoglifos empezó hacia el 500–600 a. C., casi 600 años antes de las líneas de Nasca; en Palpa se han reconocido cerca de 30 grupos, siempre en lugares inclinados para verse desde tierra. Según Isla, muchos eran ofrendas a los dioses pidiendo agua.
Destino 6 de 6 — desde Palpa
-
Petroglifos de Chichictara
Cómo llegar: desde Palpa · El petroglifo de las etapas de la vida está a 7.5 km de la ciudad de Palpa; desde ahí los petroglifos siguen unos 3 km quebrada arriba.

Petroglifo en la quebrada de Chichictara En la quebrada de Chichictara, según los guías de Palpa, está la verdadera historia de su pueblo: cientos de petroglifos desperdigados por los lugares menos pensados.
- Qué ver: figuras labradas en la piedra entre el 600 y el 200 a. C., que tendrían alguna lejana relación con Chavín; la más famosa, "las etapas de la vida", de la época Paracas tardío, con tres personajes: el niño, el adulto y el anciano. En unos 3 km hay más de 400.
- Qué probar: el programa cerró en la chacra de mangos de un amigo, Omer Gutiérrez: mango rosado, kent y de carne, y el mango verde con sal, como se come aquí.
- Dato del programa: por los dibujos en el desierto y sus ruinas, a Palpa le dicen la capital arqueológica de la cuenca del río Grande.